Dedica bloques cortos y enfocados a cada estancia para mantener el impulso y evitar distracciones. En quince minutos ventilas, recoges superficies, pasas paño en puntos críticos y dejas un toque visual agradable. Pon un temporizador; convierte la urgencia suave en aliado motivador diario.
Dedica bloques cortos y enfocados a cada estancia para mantener el impulso y evitar distracciones. En quince minutos ventilas, recoges superficies, pasas paño en puntos críticos y dejas un toque visual agradable. Pon un temporizador; convierte la urgencia suave en aliado motivador diario.
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